martes, 21 de julio de 2015

Nahum Rosario: Ovejas, ¡Ustedes no son de ningún pastor!

Ezequiel 34:11 (RV1960)11 Porque así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo, yo mismo iré a buscar mis ovejas, y las reconoceré.

Hablemos la verdad sin tapujos. Las ovejas son de Dios y no de ningún pastor. ¿Quién le dio autoridad a los pastores para hacerse dueños y señores de las ovejas por las cuales Jesús murió? He sido pastor por 40 años y siempre tengo esto muy claro; que yo pastoreo las ovejas de mi Padre celestial. En el ámbito natural hay muchos pastores que pastorearan ovejas, pero entienden que no son de ellos. A ellos se les ha asignado una responsabilidad de cuidar, alimentar y proteger las ovejas. De acuerdo al buen trabajo que estos pastores hagan serán recompensados por el dueño del rebaño. Es posible que un gran hacendado tenga más de un rebaño con varios pastores. Es cierto que las ovejas responden al pastor, pero el pastor responde al dueño de las ovejas. He visto un gran mal en la iglesia de hoy.

Hay un sinnúmero de pastores sin escrúpulos que se han adueñado de las ovejas que no les pertenecen. Las oprimen, las maltratan, las saquean y se enseñorean de ellas con fuerza. Estos falsos pastores quieren dominar todos los movimientos de las ovejas y le han hecho creer a muchos que nadie puede cuestionar el mal manejo que pastores hacen de las ovejas. Ahora la moda es maldecir a las ovejas que cansadas del abuso pastoral y de la desnutrición espiritual, deciden buscar otro rebaño y otro pastor que tenga el Espíritu de Jesús que es el gran Pastor de las ovejas. ¡Qué me escuche bien cada pastor y cada oveja que lea este artículo! Ningún pastor tiene autoridad de Dios para impedir que una oveja cambie de iglesia. Todo pastor que maldice a las ovejas que no se someten a sus caprichos está operando en un espíritu de brujería.

Pastores, renunciemos a la hipocresía y a la tiranía. ¿Por qué la oveja que llega de otra iglesia siempre la bendicen, pero la que se va de la iglesia la maldicen? Hechiceros, suelten a las ovejas del Señor. El Señor dice, que El mismo vendrá a buscar sus ovejas y las reconocerá. Queridos hermanos, no acepten esas palabras de maldición: "Se van a secar, sus negocios van a ir a la quiebra, sus matrimonios se van a ir a la quiebra, van a perder el propósito de Dios, sus finanzas serán malditas, pueden cortar sus vidas y morir antes de tiempo". Todo esto nació en el mismo infierno. Jesús no anda maldiciendo a nadie. El vino a darnos vida y vida en abundancia y fue hecho maldición en la cruz para que la bendición de Abraham me alcanzase.

Compartido el 22 de febrero a las 23:14 · en su muro de facebook.

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