lunes, 20 de julio de 2015

Viviendo... ¿Por fe?

REFLEXIÓN: Viviendo... ¿Por Fe?

Daniel Kahneman, el famoso psicólogo Israelí - Estadounidense nacido en Tel-Aviv, célebre autor de "Piensa rápido, piensa lento" (entre otros) se convirtió en 2002 en el primer no-economista galardonado con el premio Nobel de Economía gracias a sus estudios sobre la toma de decisiones en momentos de riesgo e incertidumbre. En una interesante entrevista realizada por el presentador de CNN en Español Openhaimer, Kahneman destacó:
"El dinero no compra la felicidad, pero la falta de éste produce la miseria. (...) Los países latinoamericanos siempre aparecen entre los primeros lugares en encuestas mundiales de felicidad, pero esto no es porque realmente sean felices sino porque son más emocionales. Ya que no es ningún secreto que en LatinoAmérica se padecen muchas necesidades e infelicidades que no suceden en otros países."
La raíz del asunto, según Kahneman, es que no todas las personas se sienten satisfechas con las mismas cosas, motivo por el cual resulta muy difícil realizar una encuesta donde se pueda resumir un canon global para definir esto, porque la gran cantidad de factores de tipo tanto político, socio-cultural, geográfico e incluso emocional influyen en cada caso y por lo tanto no se puede generalizar.

Esto de ser latinos emocionales para nosotros no es ningún secreto, ahora bien; algo que golpea la fe cristiana en muchos lugares del mundo y tampoco es un secreto, es la necesidad económica.
En este punto es donde se debería enfatizar en el hecho de que se debe estar más preparado que emocionado, en poder identificar las prioridades y trabajar en éstas sin dejarse llevar tanto por las emociones, y ser sinceros con nosotros mismos si es que nos cuesta creer o caminar en principios de prosperidad, pues un mal testigo que ha sido retransmitido de generación en generación es ese que enseña que vivir "por fe" significa vivir "pelando*" pero si analizan esa popular frase, verán que si realmente vivieran "por fe" entonces no tuvieran mayores necesidades, porque para el que cree todo es posible.

Claro, en otro sentido se podría decir que sí creen, pero en lo que creen es en que no tienen, y en que será una especie de azar divino o un toque providencial el dar con la provisión necesaria. Éste término es una costumbre entre los cristianos, y CUALQUIER PERSONA pasa por esta situación así no crea en nada ni nadie, es por esto que cuando los cristianos viven esa situación en vez de decir que están "Viviendo por fe" el término correcto sería decir que están "Viviendo SIN fe. . .
O en criollo: Andan "limpios" (y no precisamente por la sangre) sino "pelando".

Esto es algo que, si bien aplica a pocos o muchos no lo sé, pero todos sabemos que es algo real y muy común, por eso dejo en claro que el target de este artículo son las personas que piensan de ésta manera, en que viven "por fe" cuando andan limpios. Así como los sanos no tienen necesidad de médico, éste artículo no es para quienes no padecen de éste problema.

Igualmente resulta inútil mucha de la literatura y videos de consejos económicos de autores cristianos a menos que sean nativos del mismo país y del mismo año en que se vive, de lo contrario sus consejos y recomendaciones serán nulos por estar basados en el sistema económico de otro país o serán consejos ya anticuados con relación al avance continuo de la economía nacional y por ende, sus inspiradoras experiencias personales no pasarán de ser eso mismo; experiencias personales de un tercero que no encajan del todo en nuestra situación o necesidad real.

Así que si por "causalidad" usted escucha de alguien que está viviendo "por fe" se dará cuenta si lo que aquí escribo es real o no, al ver si dicha persona se encuentra bien o mal económicamente, y por ende, verá que el término ha sido muy mal empleado y retransmitido de generación en generación, cosa que deja mal testimonio público de lo que en realidad debería ser el vivir creyendo, o si es usted quien padece alguna necesidad y le enseñaron que está viviendo "por fe" puede tomar el desafío de asumir ese término de manera correcta y comenzar a creer y esforzarse en pos de ello, recordando que la fe sin obras es muerta en sí misma, y manteniendo presente que para el que cree, todo es posible.

Y tú, ¿estás viviendo "por fe", o mejor dicho. . . sin fe?

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